Archivos Mensuales: septiembre 2011

Internet, la Web, la Nube y otras confusiones

Cloud computing and the kitchen sink

Hay personas que usan los términos “Internet” y “Web” indistintamente para referirse al misma cosa y hay un enorme error de percepción al respecto: Internet es la Red Mundial de Comunicaciones (International Network) que consiste de cientos de miles de computadoras, servidores, redes más pequeñas y equipo de comunicaciones conectados por medio de la suite de protocolos TCP/IP (Transmition Control Protocol/Internet Protocol). Internet es desde los cables, fierros, máquinas y satélites hasta las partes esotéricas de los protocolos y servicios intangibles que corren en la red, como los servicios de email, chat, voz, videoconferencia, transferencia de archivos, mensajería instantánea y un montón más.

La Web (o World Wide Web) es sólo uno de los servicios que corren en Internet y se utiliza para transmitir hipertexto desde una máquina (un servidor web) a otras (los clientes) por medio del protocolo HTTP (Hypertext Transfer Protocol). El servicio de la Web fue creado más de 15 años después de que fuera creada la Internet en sus primeras versiones. Aunque no es ni siquiera el servicio más utilizado dentro de Internet (el servicio de correo es el más popular y también es más viejo que la Web), para muchos usuarios la Web es el primer servicio que conocen de Internet y también uno de los que más utilizan por la abundacia de información y porque puede utilizarse para conectar con los otros servicios de Internet de manera transparente, como el acceso a email por medio de una página web o un cliente de mensajería dentro de un navegador web.

La diferencia es semántica, ya que la Web es un subconjunto de  Internet. Si un usuario sólo útiliza la Web entonces es comprensible que sienta que la Web es lo mismo que Internet.

Otro error de concepción común es pensar que sólo se puede acceder a la web por medio de un navegador (browser).  Es posible acceder a información en la web sin necesidad de un navegador completo. Por ejemplo, los servicios de Sindicación de Contenido RSS (Really Simple Sindication) están publicados y son accesibles por medio del protocolo de hipertexto, pero pueden agregarse desde un cliente de correo, un lector de feeds o una aplicación móvil. La web no está limitada al navegador o a una sóla página.

Un término que se ha popularizado en los últimos años gracias a enormes despliegues de publicidad es el término de la Nube (Cloud) y parece, de forma similar a la Web, que la Nube es sólo otra manera de llamar a Internet. Este también es una sobresimplificación y un error de percepción.

Internet es una red que transmite “paquetes de información” de un punto a otro, con la enorme ventaja de que es una red descentralizada (originalmente fue diseñada para soportar ataques nucleares), pero eso es todo: la Red no es consciente de qué información transmite, por lo que Internet es lo que se denomina una “red tonta” (dumb network) y los paquetes pueden ser cualquier cosa: texto, imágenes, video, voz o cualquier tipo de información que pueda ser representada por la suite de TCP/IP.

Cuando hablamos de la Nube nos referimos a utilizar la infraestructura de Internet (o al menos parte de ella) no sólo como un medio de comunicación de datos, sino como una plataforma para procesar o almacenar información, correr aplicaciones y publicar software que son consumidos como servicio; es decir, la Nube no se paga por cuota fija, sino únicamente lo que se utiliza de ella, de manera similar a como se consume y paga el agua o la electricidad estos días, justo como menciona Nicolas Carr en “Does IT Matter.

La Nube puede verse en tres capas, dependiendo de lo que necesitemos de ella:

  1. Infraestructura como Servicio,
  2. Plataforma como Servicio, y
  3. Software como Servicio

La gran virtud de los esquemas de Cómputo en la Nube es que ofrecen a las personas y empresas capacidades de procesamiento, almancenamiento y memoria virtualmente ilimitadas. Es como si estuvieramos utilizando una parte de Internet (por ejemplo, los servidores de Google o de Amazon) como si fueran una sóla computadora con miles de procesadores, cientos de miles de Terabytes en disco duro y millones de gigabytes de RAM. La capacidad de una computadora es irrelevante cuando tenemos el poder de Internet a nuestra disposición, pagando únicamente lo que usamos.

La nomenclatura es un asunto técnico, pero es necesario tener claros los conceptos de los servicios que utilizamos todos los días para poder comprender no sólo su utilidad o funcionamiento, sino también el potencial que guardan para nosotros.

Rosh Hashanah: L’shanah tovah

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El día de mañana (28 de septiembre, 2011) empieza la celebración de Rosh Hashaná (literalmente, “cabeza de año”o “principio de año”) que señala el inicio del año espiritual judío y se celebra el primero y el segundo día del primer mes del calendario hebreo. El nombre “Rosh Hashanah” no es usado en la Biblia para referirse a esta celebración, pero se refiere a ella como Yom Ha-Zikkaron (el día de la reflexión) o como Yom Teruah (el día del sonido del shofar).

Para el inicio del año hebreo hay dos criterios: según la Biblia, el mes de nisán (por marzo-abril) será el primero de los meses del año, pero posteriormente la tradición judía estableció el comienzo del año en el mes hebreo de tishrei (por septiembre-octubre), cuando se festeja el Año Nuevo Judío o Rosh Hashaná por considerarlo el mes en que Dios creó el mundo, por lo que es a partir de esta celebración cuando se inicia la cuenta de los años. Según la tradición, en este día  fue creado el primer hombre: Adán, cinco días después de que según el Génesis bíblico Dios iniciara la Creación.

La celebración comienza en el ocaso del día (es decir, mañana por la tarde). Una de las tradiciones más importantes en este día es escuchar el sonido del shofar en la sinagoga (un shofar es una trompeta hecha con el cuerno de un animal puro -kosher-, como un carnero, cabra, antílope o gacela). No se permite trabajar en Rosh Hashanah y la mayor parte del día se pasa en la sinagoga donde la liturgia diaria es expandida. De hecho hay un libro  especial para este día en el grupo de libros de oración mahzorim.

Una costumbre durante este día es comer manzanas sumergidas en miel, como un símbolo del deseo por un dulce año nuevo. Otra práctica popular es llamada Tashlikh (“despojarse“), donde las personas caminan hacia lugares con agua corriente como un arrollo o un río y en la tarde del primer día vacían sus bolsillos en la corriente, simbólicamente despojandose de sus pecados. Normalmente se colocan pequeños pedazos de pan en los bolsillos para hacer el acto del despojo. Esta práctica no se menciona en la Biblia pero es una costumbre añeja.

Rosh Hashaná también se conoce como el Día del Juicio  (Yom ha-Din) y como el Día del Recuerdo  (Yom ha-Zikkaron) porque según la tradición, ese día Dios juzga a los hombres, abriendo tres libros: uno, con las malas personas, quienes quedan inscritos y sellados para la muerte; otro, con las buenas personas, quienes quedan inscritos y sellados para la vida, y el tercero para quienes serán juzgados en el Yom Kippur (Día del Perdón).

Rosh Hashaná  junto con Yom Kippur forman en la tradición judía la llamada Yamim Noraim (Días Temibles), por ser el momento en que Dios juzga al mundo y decreta lo que sucederá en el transcurso del nuevo año.

Una felicitación utilizada en esta época del año es L’shanah tovah (“por un buen año”). Esta es una forma corta de “L’shanah tovah tikatev v’taihatem” -para las mujeres, “L’shanah tovah tikatevi v’taihatemi“-, que significa  “Que seas inscrito y sellado para un buen año”.

A pesar de que Rosh Hashaná es referido comúnmente como el “Año Nuevo Judío“, en realidad es una celebración muy diferente de lo que en occidente entendemos como “Año Nuevo”, que por lo general ocurre a medionoche e involucra fiesta, baile, bebidas y futbol el día siguiente. Incluso la noción de  los “propósitos de año nuevo” tienen un significado completamente diferente: el Año Nuevo Judío es un momento para iniciar una introspección personal, reflexionar sobre los errores del año que pasó y comenzar a planear los cambios para el año nuevo.

Todos somos Raros

Weird people

Los Raros no son sollitarios ni están solos tampoco. Los Raros son raros porque se han despedido de la comodidad y la eficiencia de la Masa y en su lugar están formando grupos pequeños donde su rareza es esperada. El elemento clave en ser Raro es este: la insistencia en tomar nuestras propias decisiones“.

we_are_all_weirdSeth Godin ha publicado dentro de The Domino Project su nuevo libro: “We are all Weird” (Todos somos Raros) con una idea simple pero devastadora: el Fin del Mercado de Masas ha llegado. Aquellos días en que los mercadólogos y los publicistas creaban mensajes que le quedaban a todo el mundo o al menos a una “gran mayoría” se han terminado.

En lugar de lo que consideramos “promedio”, “normal” o simplemente “común” el mundo se ha diversificado de tal manera que lo único común es la diversidad en todos sus sentidos, y ya hay opciones para cualquier gusto y tamaño, no sólo los tres más comprados.

Seth llama “Raros” a todos aquellos que simplemente no quedan dentro de la definición mercadológica de “normal” o de “mercado”. Todos los pequeños nichos de personas a las que les gustan las cosas superdefinidas o que están fuera de la corriente cultural principal (mainstream) de los medios supermasivos.

De acuerdo a Seth, la “normalidad” se está diluyendo cuando hay más gente en el área de “raros”. Esta nueva tendencia (nichos vs masa) se acentúa cada vez más por cuatro factores principales que están cambiando la visión de la sociedad:

  1. La Creación se está Amplificando: estos días cualquiera puede producir texto, imágenes, fotos, música o video y publicarlos por si mismo sin necesidad de intermediarios, seguro de que a través de los medios digitales muchas personas tendrán acceso a ver su obra. Al aumentar la capacidad de publicación de contenido original se produce más información para todos, donde los independientes superan con creces el volumen y la frecuencia de los medios masivos establecidos.
  2. La Riqueza nos permite hacer lo que queramos, y lo que queremos es ser Raros: bajo el concepto de Rareza de este libro viene el concepto de Riqueza, que no es tener muchísimo dinero o bienes materiales, sino la capacidad para tomar decisiones. La gente que es extremadamente pobre no tiene muchas capacidades de decisión: come lo que puede y vive donde puede. Cuando una persona tiene suficientes recursos y suficientes opciones empieza a ser Rica, y lo primero que hace una persona con opciones es empezar a decidir lo que quiere y a separarla de lo que no quiere. Siempre que tengamos opciones, por lo general eligiremos aquello que nos haga sentir únicos y especiales, es decir, aquello que nos haga Raros.
  3. La Mercadotecnia es más eficiente cuando se dirige a los Raros: si revisamos conceptos como The Long Tail (La Larga Cola) encontraremos la justa definición del mercado de los Raro: hay más oportunidad de negocio es una multitud de opciones dispares que en productos hechos “para todo el mundo”. Es más fácil que la gente desembolse dinero para obtener algo con lo que están obsesionados.
  4. Las Tribus están mejor conectadas: antes de Internet los grupos de personas con gustos fuera de lo ordinario estaban limitadas por la geografía, la distancia, el lenguaje y el tiempo. Actualmente Internet permite a personas con gustos y preferencias fuera del promedio conocerse y congregarse en espacios digitales que refuerzan sus gustos y aficiones. Estas Tribus digitales son cada vez y se pueden agregar de manera instantánea en foros, redes sociales, blogs, listas de correo o cualquier otro medio que permita la interacción entre personas.

¿Confuso? Basta con ver la forma en que Starbucks atiende a sus clientes y la política sobre preparar cada bebida exactamente como el cliente la desea siempre que haya los materiales para hacerlo, no importa que tan rara o extravagante sea la petición. Burguer King prepara todas sus hamburguesas “como tu quieras” y hoy es posible encontrar heladerías con más de 31 sabores difentes de helado (!), mucho más de los típicos fresa, vainilla y chocolate.

El mundo en que vivimos es mucho más raro y complejo que aquel de la sociedad industrializada de consumo del siglo XX: hoy leemos libros en computadoras, tomamos clase por Internet y conocemos personas sin haberlas visto jamás directamente. La libertad de tomar decisiones sobre lo que queremos y cuándo y dónde lo queremos nos da también la libertad de salirnos de la norma. De, simplemete, ser Raros.

We are all Weird” está disponible en una edición impresa de $15.00 USD  limitada a sólo 11,000 ejemplares (el día del lanzamiento se fue la cuarta parte) e incluso hay una edición especial con una portada variante. También está disponible la edición digital para Kindle que cuesta sólo 8.00 USD.

La épica batalla de nuestra generación entre el status quo de la Masa y la constante marea de los Raro está llegando a su fin, y lo Raro, lo Único y lo auténticamente Diferente estan ganando. Nuestras percepciones de lo que es “común” o “correcto” ya no serán nunca las mismas; la gente que se dedica a inventar, producir, promover y vender deberá darse cuenta de que el mundo del conformismo se quedo atrás.

Bienvenidos a la Era de lo Raro, donde las decisiones son tuyas.

Pensar en Grande

hope

El año pasado tuve la distinción de ser invitado para fungir como juez en un concurso internacional de diseño de software en Polonia. Honestamente yo fui el más sorprendido de que me hubieran invitado: estar entre el grupo de 40 jueces de, literalmente, todas partes del mundo fue una experiencia increíble y que también me ayudó a centrarme como profesionista y como persona. Las otras 39 personas son profesionistas de muy alto nivel y de una experiencia muy variada, desde ingenieros y arquitectos hasta profesores e investigadores, pasando por personas de negocio, expertos en usabilidad, diseño y varias disciplinas más. El haber podido convivir con ellos durante diez días revisando proyectos, deliberando, aprendiendo -y a veces también discutiendo- ha sido una de esas experiencias que han marcado un punto clave en mi vida y que  la han cambiado para siempre.

Al ser el concurso un evento internacional también fueron a competir varios equipos de latinoamérica, incluyendo un par de equipos de México. Evidentemente yo no podía revisar los proyectos que venían de mi país para asegurar la imparcialidad, y de hecho sólo me toco ver un proyecto de la región, así que ya no tuve oportunidad de ver los proyectos que se presentaron por latinoamérica más allá de sólo leer las propuestas de manera breve, lamentablemente ninguno de los equipos de latinoamérica logró pasar la primera ronda de la competencia, con excepción de un equipo de Brasil que fue descalificado en la segunda ronda.

Cuando terminó la competencia, en mi afán de entender un poco más la razón por la que los equipos de latinoamerica no habían avanzado más lejos en el concurso -algo que, tengo entendido, siempre ha pasado de menor o mayor grado-, me acerqué a algunos de los jueces que habían revisado los proyectos de mi región para pedirles retroalimentación: ¿las presentaciones fueron malas? ¿Es un tema del dominio del inglés? ¿Las ideas no eran suficientemente originales o convincentes? ¿Eran los planes de negocio o las proyecciones financieras?

“No es un problema con las presentaciones o con el idioma“, me dijeron los jueces, “ni de la planeación del negocio o la originalidad de las ideas, la verdad es que los latinos -y los mexicanos- son bastante originales y creativos. El problema con los latinoamericanos es que no piensan en grande, todas sus propuestas fueron tímidas, chiquitas. Este es un concurso mundial y los premios grandes se los llevan las ideas grandes. Les estamos pidiendo que imaginen soluciones que puedan cambiar al mundo y nos muestran propuestas que sólo funciona en sus ciudades o países cuando mucho“.

La respuesta me dejó frío. Al principio sentí enojo, negación, pero al final entendí que lo que los otros jueces me dijeron es cierto, los mexicanos y los latinoamericanos en general no estamos acostumbrados a pensar en grande, en gran medida por que nadie nos enseña o nos motiva a hacerlo. Por el contrario, en mi experiencia, las personas con grandes ideas son callados y dejados de lado desde que están en la escuela y también después cuando están en algún trabajo. Si eventualmente llegan a tener un puesto de toma de decisiones prefieren tomar las opciones simples y seguras en lugar de arriesgarse y hacer cosas nuevas, al menos de vez en cuando.

Pensar en pequeño es fácil, es cómodo y es seguro. Pensar en pequeño no tiene riesgo. Los estudiantes sienten que pasar con 7 u 8 es suficiente; los empleados sienten que tener trabajo ya es bastante razón para estar agradecido; los empresarios prefieren un negocio pequeño pero estable y le apuestan a cosas que están probadas y funcionan.

Pensar en grande atrae críticas, burlas, rechazo, y si hay fracaso al final, el ridículo. Todo es cierto en nuestro país y en nuestra región, pero tenemos que aprender a ver más allá, porque pensar en grande, si bien trae riesgos, también trae grandes recompensas y satisfacciones. No todas las grandes ideas se vuelven realidad, pero con que unas cuantas se materialicen los otros fracasos valen la pena, y la única manera de hacer cosas grandes es con práctica.

¿Crees que piensas en grande? ¿Realmente en grande? Pensar en hacer cosas grandes y nunca hacerlas tampoco cuenta. No me refiero a sueños imposibles de alcanzar, sino a pensar en algo, estirarlo hasta sus últimas consecuencias y después poner manos a la obra. Si ni siquiera podemos imaginar cosas grandes, ¿cómo podremos hacerlas realidad?

Tenemos un gran reto cultural de superar el miedo y la aversión a arriesgarnos a hacer cosas que puedan dejar huella, crear impacto y que cambien al mundo. Nadie puede ayudarnos sino nosotros mismos, como personas, como comunidades, países y como región.

Google Dart vs JavaScript. Una historia de estándares

Google Dart

El desarrollo para web desde que se inició estaba limitado únicamente por el lenguaje HTML (Hypertext Markup Language), pero que debido a las necesidades para crear sitios y páginas más dinámicos, interactivos y… bueno, más bellos, se crearon otras especificaciones como CSS (Cascade Style Sheets) para describir la presentación del contenido web y Javascript, para aplicaciones que corran en el navegador web. Veinte años después estas especificaciones y algunas más han pasado a ser denominados Estándares Web en la búsqueda de tener una plataforma de creación de sitios web que sea universal, abierta, gratuita y bien definida.

Sin embargo, las empresas que desarrollan las implementaciones reales y tangibles de estos estándares web también quieren tener un diferenciador sobre su competencia y estiran un poco los estándares, agregándoles cosas de su cosecha, por lo general para tratar de que los usuarios en general se adhieran a una plataforma que a otra. Cuando estas “extensiones” funcionan, se integran eventualmente a los estándares, como pasó con el componente que permite crear aplicaciones AJAX del tipo de Google Maps.

Recientemente se filtró a la web un comunicado de Google sobre un nuevo lenguaje de programación para web con el nombre código Dash que sus ingenieros están desarrollando para reemplazar a Javascript en el navegador, argumentando que Javascript “tiene problemas estructurales que no pueden ser resueltos evolucionando la plataforma“, como el desempeño del lenguaje en dispositivos con poca capacidad de procesamiento, la escalabilidad y portabilidad del lenguaje o simplemente la seguridad del mismo. Google afirma que está desarrollando la plataforma de Dash (que posiblemente tendrá el nombre final de “Dart) para hacerla abierta y que colaborará con otros  fabricantes de navegadores web para que puedan implementarlo.

Acá es donde las cosas se ponen delicadas: si bien es cierto que los organismos que definen los estándares web son lentos y burocráticos, el hecho de que Google esté presentando una alternativa de desarrollo web que va en contra de los estándares actuales pone en riesgo la libertad que supone un estándar abierto, que es mantenido por toda la industria, no por un solo jugador.

Por otro lado, es cierto que Javascript es una plataforma que está envejeciendo y que necesita más atención en su desarrollo, ya que no hay aún buenas herramientas para desarrollo serio en Javascript, más allá de los frameworks que ya existen y que fueron creados por la comunidad.

Dash/Dart será anunciado en unas semanas y en el memorandum filtrado Google afirma que seguirá trabajando con los grupos de estándares en el desarrollo de Javascript/ECMAScript mientras impulsa su propia plataforma entre la industria, los desarrolladores web y los usuarios finales.

Al final, como Microsoft descubrió al tratar de impulsar VBScript en su navegador hace algunos años y fallar al final, una nueva plataforma tendrá tracción si aporta valor a las comunidades técnicas y a los usuarios. Aún es muy pronto para saber si la plataforma es buena o no, pero seguro habrá muchos ojos pendientes para ver como se desarrolla este futuro drama en el espacio digital.

Jesus Camp

Si bien dicen que “es mejor no hablar de religión o política, porque es fácil molestar a los demás“, hay ciertos casos en que uno simplemente no puede quedarse callado. Hoy es uno de esos casos extremos.

Les cuento: Jesus Camp, llamada “Soldados de Dios” en español, es un documental estadounidense realizado en 2006 dirigido por Rachel Grady y Heidi Ewing sobre un campamento de verano pentecostal para niños que pasan el verano aprendiendo y practicando sus “dotes proféticas” mientras les enseñan que pueden “devolver Estados Unidos a Jesús“. No es ficción, es un documental real basado en un campamento de verano real llamado Kids on Fire School of Ministry a las afueras de Devil´s Lake, en Dakota del Norte, EEUU (la ironía es deliciosa), dirigido por la señora Becky Fisher (¿pescadora? parece que se toma muy en serio su apellido) y su sacerdocio, el Kids in Ministry International.

El documental se centra en 3 niños que participaron en el campamento en verano de 2005: Levi, Rachel y Tori, tres niños cristianos y muy devotos. Levi, cuya ambición es ser pastor, ha dado numerosos sermones en la iglesia de su padre, la Iglesia de Rock of Ages en St. Robert, Missouri. Levi estudia en casa -algo que su madre justifica diciendo que Dios no le dio un hijo para que fuera criado por otra persona- y estudia ciencias a partir de un libro que de ciencia creacionista. Su madre le enseña que el calentamiento global es una especulación política ficticia y que la temperatura terrestre sólo ha aumentado 0.6°C. Levi da un sermón en el campamento en el que declara que “su generación es la clave para el retorno de Jesús a la Tierra“.

Rachael, quien también pertenece a la iglesia de Levi (su padre es pastor ahí) aparece entregando folletos cristianos a gente que va conociendo, diciéndoles que Jesús les ama. No tiene muy buena opinión de las iglesias que no son pentecostales (ella las llama “iglesias muertas”) y considera que no son “iglesias a las que a Dios le gusta ir”. Tory es miembro del grupo de baile children’s praise (alabanzas de los niños) de la iglesia de Cristo Triunfante.

Este es el trailer de la película:

 

Fisher, como directora del campamento, insiste en que hay que educar a los niños desde pequeños para ser “soldados del ejército de Dios “ y que sean capaces de “defender su fé“, ya que su “enemigo“, los musulmanes que practican el Islam educan a sus niños para ser “soldados de su fé“ desde que nacen, y si los árabes pueden, ¿por qué los cristianos no? Noten por favor  en el video la parafernalia militar de los instructores y de los niños. Fischer menciona en uno de sus sermones a Harry Potter afirmando que “es un Enemigo de Dios“ y que, “si hubiera existido en los tiempos bíblicos tendrían que haberlo matado. Más adelante, cuando se le pregunta a Fisher sobre la razón de enseñar tanta devoción a los niños, ella contesta que “no cree que las personas tengan la libertad de elegir una creencia religiosa cuando alcanzan la madurez, y que es muy importante que se empapen de los valores cristianos evangélicos desde que son niños“.

Mención aparte merecen las escenas donde los niños son llevados a protestar contra el aborto con las bocas tapadas, en el rito de purificación en las que se lavan las manos con agua mientras se arrepienten de sus pecados o en las sesiones de trance en que, tratando de tener visiones proféticas del futuro los niños se convulsionan en el suelo y se despiertan convencidos de que en su trance visitaron el cielo.

En serio…

Entiendo que hay personas que intenten hacer que su fé perdure, y entiendo que hay padres de familia que desean inculcar los buenos valores católicos y/o cristianos en sus hijos, pero de ““Amarás a tu prójimo“ y “Pon la otra mejilla“ a lo que pasa en este campamento hay mucha diferencia. Es mi opinión que adoctrinar a niños tan pequeños en temas religiosos extremistas es simplemente un crimen, tanto contra la capacidad de los niños de crearse un criterio propio como contra la sociedad al promover estas prácticas fanáticas, que precisamente han colocado a la Iglesia Católica/Cristiana o en cualquier otra versión contra la pared, perdiendo más y más fieles cada año.

La película estuvo nominada a los premios Oscar como mejor documental en 2006 y perdió contra “An Inconvenient Truth“, un documental sobre el cambio climático. Una vez más, la ironía no pasa desapercibida y como dicen por ahí, “los designios de Dios son indescifrables“ (LOL).

Consejo a los padres: sus hijos no tienen la culpa de que ustedes tengan tal o cual religión. Edúquenlos para que sean personas completas, humanas y prósperas, con criterio y raciocinio propio. No los embarren con sus culpas y creencias. Una religión (en este caso, una iglesia con tintes de secta) que mezcla la palabra “Dios“ con “Ejército“ no puede ser buena para nadie.

El Paréntesis de Gutenberg

Gutenberg proofing

Hace algo así como 500 años Johannes Gutenberg revolucionó al mundo cuando inventó (o descubrió, dependiendo de a quién le quieran entregar la autoría) la Imprenta. Aunque la imprenta en sí es un invento mecánico, con su creación cambio la forma en que el mundo en aquella época adquiría, producía y consumía cultura e información, algo que era reservado únicamente para las clases altas de la sociedad (nobleza y clérigos) ya que la única forma de producir un libro antes de la imprenta era escribiendo a mano cada copia, un proceso lento y caro que sólo permitía producir unas cuantas copias al año de unos cuantos libros selectos. ¿Cuánto creen que se tarda uno en copiar una Biblia a mano, eh?

A partir de la imprenta se podían producir libros de forma serial, lo que abarató su costo al aumentar los tirajes y permitió a gente de estratos sociales más bajos tener acceso a libros, que entonces eran considerados objetos de lujo para las clases bajas y la burguesa. La gente pobre sólo tenía la opción aprenderse las cosas de memoria y pasarla a su familia y conocidos por medio la tradición oral. Las historias cambiaban, mutaban y se reinventaban mientras la gente las contaba, de generación en generación y de lugar en lugar. Gutenberg le dió a la gente de escasos recursos acceso a memorias semi-permanentes a un costo accesible, y así empezó una época de conocimiento editorial, donde los libros son los cuidadores y custodios del conocimiento y la memoria colectiva de la humanidad, hasta nuestros días.

En pleno siglo XXI, en un Mundo Conectado con mil millones de computadoras, un número creciente de dispositivos móviles con conexión a Internet, estamos experimentando un abandono hacia los libros, ya que si bien siguen siendo un vehículo de cultura y conocimiento, el mundo cambia y avanza más rápido de lo que los libros pueden seguir. Para ejemplo basta el caso de la Wikipedia vs La Enciclopedia Británica: a pesar de que Wikipedia acepta colaboraciones de cualquier persona, es casi tan exacta en su información como su contraparte en papel, la Enciclopedia Británica, excepto que Wikipedia está disponible en 278 idiomas y dialéctos, se actualiza diariamente, soporta búsquedas y es de acceso libre y gratuito en cualquier dispositivo conectado a Internet, algo que en papel es increíblemente difícil de realizar todavía. El papel es bueno, pero ya no es suficiente en un mundo en el que producirmos tanta información en 2 días como lo hacíamos hace 10 años.

Los medios digitales nos dejan tener en nuestra computadora no sólo una formadora de textos y una imprenta, sino que nos dan acceso a un canal de distribución mundial de manera inmediata, a un costo prácticamente nulo y directo a los lectores sin necesidad de intermediarios. Lo mejor es que nuestros textos no se quedan estáticos, sino que pueden ser modificados y/o comentados en cualquier momento una vez que estén en línea.

Esta situación ha hecho que en los últimos años folkloristas, historiadores, literatos y antropólogos empiecen a estudiar una nueva tendencia en que las personas ya no utilizan los libros que los doctos y los expertos escriben, sino que recurran, como antes de la imprenta, a la voz de su comunidad y la promoción de boca en boca. A este creciente fenómeno le llaman “El Paréntesis de Gutenberg“, que fue abierto con la creación de la imprenta y que en las primeras décadas del siglo XXI parece empezar a cerrar, dejando atrás la época de la producción editorial y borrando la línea entre escritor y lector, dejando la creación cultural en manos de literalmente, todo el mundo.

La nueva literatura, al ser libre en medios digitales ya no está limitada por el medio físico del libro, en que los autores están acostumbrados a las limitaciones de únicamente poder colocar texto e imágenes, o al hecho de que un libro debe ser compuesto de tres actos: principio, desarrollo y final. Incluso el problema de que una vez impreso el libro era imposible cambiar lo que decía o poder traducirlo de manera automática a voz o a otros idiomas es ahora es algo relativamente simple.

Por supuesto, aquí hablo de libros de papel, y el reto al que nos enfrentaremos es precisamente a revisar y actualizar el concepto que tenemos de lo que debe de ser un libro. La imprenta de Gutenberg abrió la puerta a la cultura masiva, los medios digitales nos abren una nueva puerta de contenido enriquecido, vivo y universalmente accesible.

La imprenta a muerto, ¡viva la imprenta!