Archivos Mensuales: diciembre 2006

No me agrada Felipe Calderón

Antes de que empiecen a dar de gritos, recuerden que esta es solo mi opinión personal:

Cuando empezaron los primeros anuncios de los candidatos presidenciales oficiales hace algo más de un año me llamó mucho la atención Felipe Calderón, quien a diferencia de sus contricantes parecía ser un personaje «nuevo» en la contienda por la silla presidencial (nuevo, claro, comparado con López Obrador o Madrazo, ambos tristemente célebres desde hace mucho). Decidí estudiar las propuestas de Calderón desde una perpectiva escéptica y apolítica.

Debo decir que no tardo mucho en desilusionarme, empezando por su propuesta sobre la reforma energética –particularmente sobre la explotación de petróleo y generación de energía eléctrica– que rayaba en la necedad y lo obtuso. Yo hubiera esperado una propuesta más digna y con más visión de alguien que en algún momento estuvo a cargo de la Secretaría de Energía de México.

De ahí en lo sucesivo todo el asunto fue de bajada y llegó a su punto más bajo cuando empezó la «Guerra Sucia» contra Andrés Manuel «es un peligro para México» López Obrador. Ignoro si Calderón fue quién la empezó, pero definitivamente no tuvo reparos en impulsarla. ¿El fin justifica los medios, eh?

Al final de un proceso electoral largo y espinoso, Calderón se quedó en la sucesión presidencial y desde antes de ser nombrado presidente de manera formal su postura cambió hacia «el diálogo» por «un México en paz«. Respaldo a JC cuando escribia que no se vale tirar pedradas y esconder la mano.

La toma de posesión el pasado viernes fue una toma de pelo, una farsa de lado a lado solapada por los medios masivos en la que México estrena presidente pero el sistema y la clase polìtica están viciados, desprestigiados y nadie confía en ellos ni desde dentro de su camarilla ni desde fuera de ella.

No confío en Felipe Calderón ni creo que sea el presidente que México necesita en estos momentos porque no he visto ninguna propuesta suya que me convenza, ni he visto alguna actitud o acción suya que indique se preocupe por los problemas reales de nuestr país que por mantener un estatus quo en que unos cuantos tienen cada vez más cuando ya tienen demasiado.

No creo que las cosas mejores antes de que sigan empeorando. Realmente espero equivocarme.