Archivos Mensuales: septiembre 2005

A Glimpse of Fate

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Extraño y curioso edificio en la colonia Nápoles (en el D.F.) que a cierta hora del día parece que no tiene paredes a los lados.

El patriotismo en tiempos de crisis

Cada año celebramos en México el día 15 de Septiembre (y en el obligado descanso del 16) la Independencia de México como colonia de España, por allá de 1810, y es impresionante ver a la gente en todas partes -y por todos lados- celebrar estilo mexico el cariño a la patria: pirotecnia (cuetes, pues), tequila, trompetas, matracas y el verde, blanco y rojo por todas partes. Los mexicanos de veras queremos a nuestro país.

Sin embargo -y es una impresión muy particular-, me parece que este mexicanismo ha ido declinando en los últimos años, y es perfectamente entendible, dado que hay pocas nuevas razones para el festejo.

¿Realmente qué es lo que estamos celebrando? Aunque políticamente dejamos de depender de España hace casi 200 años, no puedo evitar notar que estamos culturalmente invadidos por los Estados Unidos y Europa, que seguimos siendo tercermundistas, que como país estamos políticamente en la ruina… caray, hasta las banderitas y los sombrerotes que venden en la calle para celebrar El Grito traen su etiquetita de “Hecho en China“.

¿Entonces qué Independencia estamos celebrando?

La aldea global

La primera vez que entré a Internet fue en esa época oscura y semi-primitiva (comparándola con el Internet de estos días) en la que había que conectarse por consola de texto y navegar por línea de comandos. En esos días la atracción principal -y así me quisieron vender- eran los chats del mIRC, donde era posible conocer y platicar con personas de otros países.

En mi caso, y como he comentado antes, la computadora siempre ha sido para mi primariamente una herramienta de trabajo, y platicar con alguien mientras programo no es algo que me llamara entonces la atención.

Ya algunos años después, caí en cuenta de que el mayor valor del Internet radica no en su simplicidad o en su tecnología, sino en la posibilidad de conectar y comunicar ideas y gente con pensamientos, ideas e inquietudes afines. Desde simples foros, chats, blogs o servicios de mensajería instantánea (como Gaim o Google Talk) hasta servicios de redes sociales (como Orkut o Hi5), el poder pertenecer a una o varias comunidades virtuales abre la puerta a conocer más allá de nuestro entorno y crear lazos reales con personas reales a kilómetros de distancia. En un entorno como este, es lógico pensar que las ideas comunes crecerán y se esparcirán, como predijo Eric S. Raymond en “La Catedral y el Bazar“.

Estos días he repensado mi actitud hacia estos servicios, y puedo decir que he conocido a grandes amigos en todas partes del mundo gracias a ellos. La comunicación nunca había sido tan importante para el avance de la sociedad.

Por cierto, si a alguien le interesa contactarme vía Google Talk puede hacerlo en mi dirección de correo de GMail, o con la misma dirección puede encontrarme en Hi5.com. Para los que deseen una invitación a Orkut o a GMail solo tienen que pedirmela. ¡Todo parte del servicio a la comunidad!

Pensamientos similares

Una frase que he escuchado con cierta frecuencia estos días es aquella de que “las grandes mentes piensan igual“. En ocasiones algunas ideas que estaban en el olvido o a las que nadie les hacía mucho caso, e incluso conceptos terriblemente innovadores parecen surgir y ponerse de moda de la noche a la mañana, como una demostración pasmosa de sincronicidad, como pasó con la patente del teléfono de Elisha Gray vs. Alexander Graham Bel.

Aunque vivimos en una época donde las distancias de comunicación son prácticamente inexistentes, es bueno saber que seguimos avanzado, creando y recreando nuevos conceptos para vivir mejor, y que no es solo un puñado de personas las que construyen el futuro hoy, sino que todos participamos de una forma o de otra comentando, compartiendo, hasta inspirando a otros.

El futuro se crea en los sueños y en la imaginación, y debemos cultivarlos con tanto cuidado como la inteligencia y la sensibilidad, o corremos el riesgo de quedarnos varados por vernos los pies en lugar de ver hacia adelante.

Términos y condiciones

Antes de seguir leyendo, me parece adecuado aclarar algunos puntos sobre el contenido de este blog:

1. Este blog es personal: todo lo que escribo, publico, anexo o subo a este espacio es obra mía, excepto cuando diga lo contrario. Este no es un portal de noticias, ni de chismes, ni de recomendaciones, a menos que yo las origine.

2. Este blog no tiene fines de lucro: aunque muchos lo han sugerido, no pienso comprometer mis pensamientos por unas cuantas monedas. En este blog no se verá jamás un banner o anuncio patrocinado. Aqui sólo escribo de dos cosas: las que a mí me gustan y las que a mí no me gustan.

3. Aquí no rastreamos a nadie*: no hay ninguna aplicación para llevar estadísticas, ni conteo de visitas, y no pienso poner ninguna en el futuro cercano. Yo no creo que la popularidad se mida en el número de visitas, sino en la calidad de las mismas.

4. El material tiene algunos derechos reservados:
amparado por la licencia de Creative Commons, todo lo publicado en este sitio es copiable y pegable, siempre que se me dé el crédito adecuado. Mi ego lo agradecerá.

5. Spammers, abstenerse: y lo digo en serio. Si llego a pescar a un spammer por aquí no solo borraré inmisericordemente sus comentarios, sino que me personalmente me encargaré de que no pueda publicar nada más en ningún otro lado.

6. Se aceptan recomendaciones: la retroalimentación siempre es buena, y por acá siempre es bienvenida. Es posible contactarme directamente a mi correo electrónico o dejando comentarios en los posts.

…y creo que eso es todo. Enjoy!

* ACTUALIZACIÓN: Meses después de publicar esto instalé Google Analytics pero no para medir algo, sino sencillamente para jugar con las aplicaciones.

A Glimpse of Fate

Este fue el anuncio de Webmasters México que apareció publicado en el mes de junio en 10 revistas diferentes de circulación nacional con un tiraje aproximado a 133,200 revistas, y en el cual incluí el debido apoyo al Mozilla Firefox. Una de mis hazañas más audaces, con la ayuda de Toño Quirarte, Héctor Pimentel y Alejandro Balderas.

The hottest spot in Blüdhaven

Una de las cosas interesantes que han pasado en los últimos meses es que mi buen amigo y alegre compadre Niteboy del GeekGang (TM) decidió empezar a bloggear. Y no sólo en la Hoguera de las Necedades, sino que abrió su propio blog: The Zone.

Ahora, déjenme contarles sobre Niteboy:

El buen Niteboy es una de esas personas que es geek hasta la pared de enfrente, de mente interactiva, que piensa demasiado, observa demasiado y cuando opina lo hace en medio de una nube de humo de cigarro y con algunas palabras que harían desear a cualquier monja jamás haber salido del convento. Fuera del hecho de que parece que nunca salió de 1987, poder contar con un amigo y compañero de parranda (¡café para todos!) con la sinceridad y el tacto de un martillo neumático es algo poco usual, y muchas veces necesario, y quienes lo conozcan en persona me darán la razón.

Su blog no es muy diferente: leer de Zone es como leer la mente de Niteboy volcada en la pantalla, o mas exactamente, es como tener una conversación con él en el monitor: fluída, agresiva, cínica y terriblemente sincera, excepto por las veces en que dispara sin apuntarle a nadie. En Zone se puede leer (sin orden específico) sobre futbol americano, comics, cine (geek, por supuesto), o sus bizarras aventuras.

Mi tipo de blog, sin lugar a dudas.

Ser el mejor… ok, pero, ¿para qué?

Los seres humanos, ya con varios milenios de civilización y cultura todavía no podemos -en muchos casos- evitar caer en las viejas leyes de sobre y supervivencia que seguramente acosaban a nuestros ancestros semi-simios cuando todavía vivían en los árboles: la famosa ‘Ley de la Jungla‘ todavía es la regla en la que muchas personas -e incluso sociedades enteras- basan su existencia. He llegado a escuchar a algunas personas afirmar que “una vida sin competencia es una vida que no vale la pena vivir“.

¿Será esto cierto todavía?

En el pináculo de una sociedad capitalista/consumista, todos estamos educados -por no decir condicionadosa ser el mejor en lo que hagamos. El conflicto en esta línea de pensamiento viene precisamente en que solo puede haber un primer lugar, y para ser el mejor el segundo tercer lugar no significan mucho. Esta competencia eterna puede ser sana hasta cierto punto, pero llevada a los extremos ocasiona en la gente apatía, depresión, stress y muchas otras de esas llamadas ‘enfermedades modernas’, debido a que no les es posible alcanzar las metas tan altas que solos se han impuesto (o que han dejado que alguien más les imponga).

Desde el punto de vista darwiniano-evolutivo, podemos afirmar que esta modalidad de competencia es parte del proceso natural de separar a los ‘aptos‘ de los ‘débiles‘, y tal vez si siguieramos viviendo en la selva esto sería correcto, pero la realidad es que el modelo de selección natural dejo de aplicarse a los humanos desde que crearon la primera sociedad. Ese es la finalidad de las mismas, ¿o no?

No tiene nada de malo querer ser el mejor en algo: es justo y correcto que alguien quiera explorar sus habilidades particulares para mejorar como persona, pero también es necesario revisar los fines que se persiguen en esa autosuperación: ¿es por necesidad de reafirmación, de aceptación, de reconocimiento o de trascendencia? ¿Que se persigue, la superación personal o la humillación de los demás? La pregunta que deberíamos hacernos es ¿Qué es lo que realmente queremos?

Mi amigo y alegre compadre Niteboy escribió hace poco sobre esto en The Zone (no la dieta, sino el blog) y vale la pena echarle un vistazo.

Yo escribiré sobre The Zone mañana. 😉

10 cosas que un Webmaster debe tener

1. Un sitio propio con un dominio propio. Los sitios personales en Geocities, Tripod, MSN Spaces o cualquier otro están bien para experimentar o para cosas personales, y eso hasta cierto punto. Para un webmaster profesional un sitio gratuito es señal de inmadurez: el herrero que tenía azadón de palo en su casa se quedó sin clientes en cuanto se corrió la voz. ¡Y este mes están de oferta!

2. Una dirección de correo personal con el mismo dominio de tu sitio Web. El mismo caso que el anterior: las cuentas de correo en HotMail, Yahoo!, GMail o cualquier otra gratuita están bien para cosas personales, pero gritan a leguas falta de seriedad.

3. Un teléfono de contacto para trabajo, aunque sea un número de celular, y donde no conteste tu mamá o la muchacha de la limpieza. O por lo menos explícales de qué se trata. El punto es no revolver lo personal con el trabajo.

4. Una computadora para trabajar. La computadora es la principal herramienta de trabajo del webmaster, no una consola de videojuegos o una máquina de escribir glorificada para chatear y bajar música. Hay que invertir en nuestro equipo para ser productivos, no para tener excusas para perder el tiempo.

5. Tarjetas de presentación. Siempre son útiles y nunca sabemos en manos de quién terminan nuestros datos, y la recomendación de boca en boca es un arma muy poderosa y tristemente también muy despreciada. Las tarjetas de presentación nos representan incluso cuando no estamos ahí y deben ser claras, conscisas y de buen gusto (¡fuera lo kitsch!). Si es posible tener siempre a la mano en celular o PDA una tarjeta electrónica que pueda enviarse por un puerto infrarrojo o por Bluetooth es mejor todavía.

6. Mente abierta y criterio amplio. Nadie debe considerarse la neta del planeta o la verdad absoluta, o corre el riesgo de ser desmentido en público. Hay que saber escuchar y tener en cuenta lo que los clientes quieren y lo que los colegas pueden aportar: ésta es la mejor forma de aprender y de crecer. Una mente cerrada pronto terminará también quedándose sola.

7. Lista de proveedores y contactos. Aquí incluye a todos tus cuates, amigos y compadres que saben hacer todas las cosas que tu no sabes o quieres hacer: diseño, programación, hospedaje Web, base de datos, seguridad o cualquier otra cosa relacionada con el trabajo. También es bueno pasar a colegas cercanos o de confianza trabajo que no se puede atender es mejor que rechazarlo o tomarlo cuando no se puede realizar. La palabra clave es networking, gente…

8. Curiosidad insaciable. No hay una carrera universitaria para ser Webmaster, y casi todos debemos aprender lo necesario para realizar el trabajo a fuerza, en cursos o de forma autodidácta. Un profesional del Web requiere más actualización que un médico cirujano, y para aprender y estar al día hay que dedicarle tiempo. No hay de otra.

9. Saber hablar inglés. Aunque no nos guste, el inglés es el idioma de trabajo en la Web: los mejores manuales, los mejores libros y la información más actualizada están en inglés, y muchas oportunidades de trabajo y negocios se cierran en inglés. Si ya con el español tenemos acceso a la tercera parte de la población mundial, ¿por qué cerrarnos las puertas a las otras dos terceras partes? La otra opción, claro, es aprender a hablar y a escribir en chino mandarín.

10. Una novia guapísima. ¿Qué mejor motivación para ir a trabajar cada día?

Capítulo 3: La Nueva Imagen

“Plus de choses changent, plus qu’ils sont le même”
(Entre más cambian las cosas, más siguen igual)

Alphonse Karr

Hola de nuevo.

Debo admitir que cuando mis buenos amigos Albion y Chilli me invitaron a participar en este asunto de los blogs al abrir La Hoguera de las Necedades, lejos estaba yo de imaginarme que no solo participaría algunos meses después en otros cinco blogs, sino que incluso llegaría a mantener uno propio. Entre las muchas satisfacciones que me ha traido escribir y vaciar mis demencias en el Book of Fateademás del valor terapéutico-, es que he podido conocer y charlar en vivo o en virtual con otras personas que, por alguna extraña razón, invierten un poco de su tiempo en leer y comentar lo que publico.

Hace unos tres meses dejé de escribir en este blog debido a muchas razones fuera de mi control: nuevas responsabilidades en el trabajo, la casa, un par de proyectos personales y sobre todo porque necesitaba descansar un poco y repensar algunas cosas (de esas que hacen temblar el Universo). Lo más increíble es que en esos meses recibí varios correos, mensajes y hasta mentadas de madre de propios y extraños preguntándome porqué diablos había dejado de escribir. Caray, si eso no puede moverme para seguir bloggeando, no sé que lo haría: parece que hay personas a las que realmente les importa lo que pasa acá afuera y que, lo peor de todo, están de acuerdo con lo que yo pienso -o por lo menos les entretiene-.

Bueno, he vuelto. Y todavía tengo mucho que decir.

Muchas gracias a todos: a mi linda esposa, a mis amigos y cuates geeks, bloggers y webmasters que no han dejado de acosarme, y a quienes en agradecimiento (y con la desinteresada ayuda de Ale Palancares, una de las diseñadoras editoriales para Web con el mejor currículum que he conocido) he reabierto el Book con un nuevo diseño, reinterpretando la plantilla de Todd Dominey que utilizaba anteriormente. Todavía es un trabajo en proceso, y lo iré actualizando y mejorando con el tiempo.

Afortunadamente, la vida no se ha detenido en los últimos tres meses: tengo mucho que contar, tengo mucho que decir y con suerte a alguien más por ahí todo esto le puede resultar divertido, extraño, bizarro o interesante.

¡Bienvenidos de nuevo!