Archivos Mensuales: noviembre 2004

Cerrado por reparaciones

…al autor del blog, o sea yo. Desde hace un par de semanas me había estado persiguiendo un gripe (o gripa, o como se escriba) que finalmente me alcanzó el sábado pasado. Rara vez me enfermo, pero la gripe siempre ha sido mi kriptonita, por lo que he estado fuera de circulación desde el domingo pasado hasta hoy.

Lo peor de estar resfriado es la sensación de incomoda inercia. Es como un coche con el acelerador roto, todo funciona pero es imposible ir a ninguna parte, o por lo menos llegar rápido. No he podido hacer nada constructivo en los últimos tres días, aunque si he descubierto algunas cosas interesantes:

  • Una caja de kleenex normal tiene 140 pañuelos y cuesta $19.00 peso. La caja dura unas 26 horas en caso de resfriado severo, antes de ir por un rollo de papel de baño que es más barato.
  • El nombre políticamente correcto de los kleenex es pañuelos faciales.
  • Un rollo de papel de baño tiene 400 cuadritos de 11.2 cm de largo por 11.2 cm de ancho, y es necesario usar al menos 3 cuadritos para limpiarse la nariz sin salpicar los dedos.
  • ¿Cuántas sonadas hay que dar a la nariz antes de llegar al centro del rollo de papel? 133.3333… a menos que en algún momento se agarren más cuadritos para no quedarnos con fracciones al final (cosa que odio) o para no tirar pedazos de papel perfectamente nuevos y utilizables (cosa que mi mujer odia).
  • Al final del segundo día la nariz empieza a arder por tanto roce de papel.
  • Los gatos odian a la gente enferma. Especialmente a la gente enferma de gripe.
  • No hay absolutamente nada que ver en la TV de 3:00 pm a 7:00 pm.
  • Las pastillas refrescantes son una burla. Lo mejor es un té de manzanilla con miel. Lo óptimo es un shot de whiskey.
  • Ya nadie vende antigripales por culpa de las efedrinas, maldita sea.
  • Me casé con la mujer más linda y paciente del mundo, pero eso ya lo sabía.

Muchas pastillas e inyecciones después ya estoy en camino a la recuperación, y espero estar de nuevo en circulación y ponerme al día con mis pendientes -aunque sea a medio gas- el día de mañana.

La Respuesta a la Vida, el Universo y todo lo Demás

Una de las razones por las que la humanidad tiene -y tolera- todavía a los religiosos y a ciertos filósofos es porque aun nadie ha logrado cabalmente contestar las preguntas ¿quiénes somos? ¿de dónde venimos? ¿a dónde vamos?. Nada ni nadie a logrado responder cabalmente La Pregunta (en mayúsculas, claro). Nadie a dado con la Gran Respuesta a la Vida, el Universo y, bueno, todo lo demás. Claro que esto no ha sido por falta de entusiasmo. Hay muchas respuestas por ahí, pero ninguna a convencido a todos los religiosos, filósofos y público en general al mismo tiempo.

Una de mis favoritas es la que da el escritor Douglas Adams en su saga The Hitch Hicker Guide to the Galaxy. En el primer libro (es una trilogía de cinco libros, según el mismo Adams, y es posible conseguir un compendio en pasta dura bastante barato en Amazon), una raza superinteligente de seres pandimencionales crea una supercomputadora del tamaño de una ciudad para resolver esta enorme pregunta. Después de siete millones y medio de años entrega su resultado: cuarenta y dos.

– ¡¿Cuarenta y dos?! ¡¿Es todo lo que tienes que decir después de siete millones y medio de años de trabajo?!” gritó uno de los programadores.

-“Lo he revisado con mucho cuidado,” contestó la computadora, “y esa es definitivamente La Respuesta. Creo que el problema, para ser honesto con ustedes, es que nunca han sabido realmente cuál es la pregunta correcta.”

y entonces los seres pandimencionales superinteligentes crearon una computadora todavía más grande para calcular la respuesta… pero no quiero quemarle a nadie el libro. El caso es que La Respuesta (en mayúsculas, claro) es 42, y eso es algo que puede ocupar durante mucho tiempo a algunas mentes ociosas.

Personalmente decidí comprobarlo utilizando el servicio de calculadora de Google, que es el cluster de computadoras más grande en el mundo, ¿cierto? Puse en el campo de la calculadora el texto “answer to life the universe and everything” y el resultado fue 42 ¿No son adorables los tipos en Google?

En el segundo libro, The Restaurant at the End of the Universe, Arthur Dent, uno de los personajes principales, intenta descubrir La Pregunta en su subconsciente sacando al azar de una bolsa letras de Scrabble. El resultado es la frase: “WHAT DO YOU GET IF YOU MULTIPLY SIX BY NINE”, ¿qué se obtiene de multiplicar seis por nueve?.

Claro que el resultado de 6 x 9 es 54, no 42. Se ha especulado mucho sobre que esto implica que el Universo es demasiado complejo e irracional para ser comprendido con una sola pregunta, aunque nunca se ha comprobado que esta sea en realidad La Pregunta correcta. También se ha teorizado que la frase “answer to life the universe and everything” tiene 42 letras, igual que la pregunta “What do you get if you multiply six by nine? Forty-two“. De la misma forma, si se multiplica 6 x 9 pero en base 13 y no en base 10, el resultado es 42.

Alguna vez yo pensé que se refería a la famosa frase de Albert Einstein: “Dios no juega a los dados con el Universo“, ya que si se suman los puntos de dos dados de seis lados (6! x 2) el resultado es 42. Encontré este sitio que se encarga de buscar apariciones del número 42 en todos lados, y cada aparición es más absurda que la anterior.

Douglas Adams no sabía nada de esto cuando escribió el libro, y dijo al respecto: “En realidad 42 no significa nada. Estaba escribiendo el libro, pensando en un número mientras miraba el jardín y me dije a mi mismo: 42 suena bien, aunque igual pudo haber sido 27 o 136. Puede que sea una persona muy triste y aburrida, pero nunca hago bromas en base 13“.

Sea como sea, el Hich Hicker Guide to the Galaxy ha sido un éxito literario desde su publicación en 1979, ha sido colocado en el Top 100 de los mejores libros del Siglo XX y es lectura obligada de todos los fans de la ciencia ficción, geeks y hackers alrededor del mundo. La saga ha inspirado ya dos series de radio, una de televisión, un videojuego y más recientemente una película, que llegará al cine en junio del próximo año.

¿Realmente qué importa de dónde venimos o a dónde vamos? Si al realizar estas preguntas se siente solo, pequeño y miserable, recuerde:



~ NO SE ASUSTE ~

:’D

La ciencia al servicio de la maldad – parte II

En una era de Iluminación Intelectual-o de Renacimiento Intelectual, según las preferencias de cada quién-, y después de casi dos mil años de barbarie y pillaje de los funcionarios religiosos en todas partes del mundo, un brillante escritor descubrió de la forma más filosófica posible la respuesta a todos los problemas de la humanidad: desde el resfriado común hasta el expansionismo comunista.

Estoy escribiendo, con todo el sarcasmo que me permite la horrible gripe que traigo, sobre Leonard Ronald Hobbard, un mediocre escritor de pulps y ciencia ficción que en 1950 publicó el libro “Dianética: la ciencia moderna de la salud mental“, una larga cadena de sandeces metafísicas semi-psicológicas cuasi-científicas con las que afirmaba que podía curar cualquier mal, aliviar cualquier dolor y llevar al ser humano a alcanzar la felicidad y la plenitud completa.

Aunque en origen Dianética fue un texto escrito para ser el plot principal de una serie de novelas de SciFibásicamente, una explicación muy detallada de una cultura alienígena; un ejemplo claro se puede apreciar en la película Battlefield: Earth-, los editores de Hubbard decidieron que comercialmente les iría mejor si lo vendían como un libro de autoayuda y superación. El éxito del libro no se hizo esperar y millones de personas en todo el mundo empezaron a utilizar el método dianético para mejorar su vida. En los últimos 60 años el libro de Hobbard ha vendido algo así como 20 millones de copias en 150 idiomas diferentes.

No contento con esto, Hubbard y sus secuaces decidieron fundar la Iglesia de la Cienciología (cienciología significa según los dianéticos “la ciencia del saber“), que agrupa miles de miembros alrededor del mundo. La cienciología -y su base de dianética- es una disciplina “espiritual” completamente cientificada y de la que se han eliminado todas las referencias divinas o suprahumanas, por lo se autodefine como una religión “basada en ciencia“, establecida formalmente en contra de las religiones principales.

El argumento dianético es muy sencillo: Hubbard divide la mente humana en tres partes: la mente Analítica, la Reactiva, y la Somática. La interacción de cada una de estas capas tiene como único objetivo la sobrevivencia. El problema es que el ser humano se “programa” para reaccionar y evitar el dolor de manera automática, un vestigio evolutivo que en el mundo moderno es más un estorbo que una ventaja, y tiende a asociar diversos estímulos con grados de dolor e incomodidad. Estos “programas” son llamados engramas, y una programación errónea pueden irrumpir desde el subconsciente en la mente consciente causando transtornos físicos, por ejemplo:

Un hombre jugando beisball es golpeado en la cabeza por una pelota durante un lanzamiento del pitcher y se desmaya. Alguien le grita al pitcher “¡Eres muy malo!”. A pesar de que el bateador se encuentra inconsciente, estas palabras y todo lo que pasa a su alrededor son grabados por un engrama: el olor de la tierra donde está tendido, la sensación de calor del sol del mediodía. Meses o incluso años después del incidente, mientras el sujeto está observando un partido de beisball muchos de estos factores grabados por el engrama pueden estar presentes en el ambiente. Estos elementos pueden reestimular el engrama y el sujeto de repente sufrirá de dolor de cabeza. Puede incluso que anímicamente sienta que “es muy malo”. Este engrama en la mente reactiva ha sido reestimulado. La mente reactiva está intentando “prevenir” al hombre de “exponerse al peligro”. La mente reactiva no es muy inteligente.

Tal es la influencia de los engramas.

* Fuente original (en inglés) en este sitio

* Otro excelente ejemplo (también en inglés), disponible aquí.

Según esta teoría, los seres humanos empezamos a grabar engramas desde el tercer mes después de la concepción y es la acumulación de engramas durante nuestra vida lo que nos hace miserables. De la misma forma, los engramas son fuente de muchas enfermedades psicosomáticas como la migraña (como menciona el ejemplo anterior), la gripe, la miopía, la impotencia sexual, la calvicie, la hipertensión y muchas, muchas otras, incluyendo la drogadicción, la homosexualidad y la posesión satánica.

Lo que sea con tal de tener ratting, ¿eh?.

El objetivo de la cienciología es liberar a las personas de sus engramas para producir personas “claras“. El método de liberación consiste en sesiones de consulta con un asesor claro, con el que se platican y discuten los problemas que sufre el pre-claro. Al ser enfrentado a la causa misma de los engramas estos desaparecen. En el ejemplo del beisbolista, al entender con su mente Analítica que su dolor de cabeza lo causó el trauma de aquel golpe hace varios años, el dolor desaparece junto con el engrama. La terapia debe ser constante porque estamos creando nuevos engramas continuamente. Obviamente esta terapia no es nada barata, y lleva muchos años ser declarado oficialmente claro.

Hace algunos años mi buen amigo el Golfo (ahora convertido en locutor de Órbita) estaba trabajando en un proyecto de tesis sobre mercadotécnia aplicada a la religión, y como buen metiche me metí a ayudarlo. No solo leí los libros de Hubbard de lado a lado, sino que incluso fuí a hacer un “examen de personalidad” con un claro y platiqué con algunas personas que estaban muy metidas en estos asuntos.

(Por supuesto, en todos los casos resultó que estoy repleto de engramas, y estoy en camino a ser una persona muy dañada y emocionalmente incompleta. Ces’t la vie).

La Iglesia de la Cienciología ha extendido su influencia a todo el mundo y ha establecido un sistema de clases con gemas como el de Amway: anillos con rubíes, esmeraldas o diamantes para indicar el estatus de “claridad” de sus miembros. Adicionalmente, personalidades del medio del espectáculo como John Travolta, Quentin Tarantino y otros son adeptos y activos proselitistas de esta religión, que ha sido acusada en muchos países de utilizar tácticas sectistas y discriminatorias semejantes a las del Opus Dei o a las de los Moonistas. Se les ha acusado inclusive de intervenir en materias de Estado y de patrocinar campañas presidenciales, como la George Bush en EEUU en 1988.

La sede principal de este culto se encuentra nada menos que el trasatlántico Freewinds, que casi nunca toca tierra -para estar lejos de la influencia de los engramas que genera la sociedad-, y que fué el hogar de un recluso Hubbard durante sus últimos 20 años de vida hasta que falleció en enero de 1986.

Por favor, no me crean: lean el libro y saquen sus propias conclusiones (quien guste se lo presto). El método dianético no es más que un montón de basura seudo-científica que busca ganar adeptos en el sector más alejado de la religión: los ateos y los escépticos. La cienciología es a la filosofía lo que el Star Diet a la nutrición: un consuelo de tontos, una excusa para poner la fé y el dinero en las manos de alguien más a cambio de un poco de dirección y consuelo. Un excelente ejemplo de “ciencia” y mercadotécnia aplicada para engañar gente.

Concluirá…