Archivos Mensuales: octubre 2004

A Glimpse of Fate

The usual geeks: Niteboy, LeoBoy y Albion. Yo tomé la foto.

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¿A qué suena esto?

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Este texto es conocido como el “Lorem Ipsum” (por sus primeras dos palabras), y fué originalmente diseñado alrededor del año 1500 para la entonces naciente industria de la imprenta. Era usado como texto de prueba para probar las máquinas y tener una idea general de cómo se vería una página impresa con tales o cuales tipos de letra, ya que simula la cadencia y métrica de un texto real sin serlo. El texto ha sobrevivido desde entonces como un estándar de facto para la industria editorial sin sufrir prácticamente ningún cambio y se volvió muy popular en la década de 1960 cuando aparecieron las plantillas de Letraset con pequeños pasajes del mismo.

El ‘Lorem Ipsum’ ya tiene suficiente tiempo rodando como para que se acumulen leyendas alrededor suyo. Debo aclarar que no tiene nada que ver con los Iluminnati, con la Curia Romana, el Priorato de Sión o cualquier grupo subversivo imaginario (que a mi me conste). Tampoco es una invocación a Cthulhu, aunque lo parezca. Ni siquiera es latín, aunque suene como tal, y no tiene significado alguno o traducción: solo es un montón de letras simulando palabras, aunque sí es una referencia a un texto real.

Según Richard McClintock, un profesor de latín de la Universidad Hampden-Sydney de Virginia, en Estados Unidos, el “Lorem Ipsum” está basado en una obra clásica de la literatura latina del año 45 A.C.: el de Finibus Bonorum et Malorum” (Los Límites del Bien y el Mal) de Cicerón, secciones 1.10.32 y 1.10.33. Este escrito, como puede deducirse de su nombre, es un tratado de ética y moral que fue muy popular en Europa durante el Renacimiento. La primera línea de la sección 1.10.32 dice:

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que significa:

“No hay nadie que ame el dolor en sí, o que lo busque y desee tenerlo,solo porque el dolor mismo”

Regresando al asunto editorial, en épocas más recientes el programa para diseño editorial en computadora Aldus Pagemaker (antes de que lo adquiriera Adobe) incluía el texto del Lorem Ipsum para colocar en páginas de prueba y poder tener una idea de cómo se vería el diseño de la hoja terminada antes de recibir el texto final. Incluso aplicaciones para diseño Web como Dreamweaver o Flash de Macromedia lo incluyen en sus plantillas para sitios de Internet.

Hay un generador de Lorem Ipsum en este sitio para aquellos que deseen utilizarlo en sus diseños. Personalmente, he encontrado que leerlo en voz alta varias veces es una forma increíblemente buena de romper los bloqueos creativos (¡como el de escritor!).

La desmitificación de la Web

La primera vez que entré a navegar a Internet fue en 1992, cuando todavía no eran popular la Web gráfica o los navegadores. Tuve que aprender algunos comandos de Unix para utilizar Telnet, Usenet, IRC y Gopher, que ya están casi extintos en estos días. Con ya un buen rato de experiencia en Internet -y como informático- para mí el argot de las computadoras y la terminología asociada a la Web es algo común y corriente, así como para los ingenieros, programadores y webmasters con lo que he tenido contacto.

Sin embargo para el resto de la gente (mortales, como ellos mismos se denominan) el asunto no es así de simple: para ellos el Internet es algo terriblemente complicado, y no saben -ni les interesa, para el caso- qué es un navegador, un cliente de correo, un dominio o un programa de mensajería.Y el tema de hardware es otro caso muy similar (tengo varias historias que oscilan entre lo absurdo y lo patético). Claro que, como usuarios finales, en teoría no deberían preocuparse por estas cuestiones: para eso estamos los informáticos y en las empresas los grupos de soporte técnico y los helpdesk.

¿Pero quién es el culpable de esta apatía? Conozco a demasiados técnicos que prefieren resolver estas cuestiones de la forma más rápida y sencilla posible, sin dar más explicaciones a los usuarios, a los que muchas veces tratan como niños chiquitos o de plano como retrasados mentales. Incluso entre técnicos son muy comunes las palabras lusers o dinousuarios para referirse a sus clientes, y en los peores casos hay personal técnico e incluso empresas que intentan sacar ventaja de esta ignoracia tecnológica. También conozco muchos usuarios que cualquier cosa que les pasa -desde que no pueden checar su correo hasta que el gato tiene diarrea- se la achacan al personal de soporte. A ellos se debe la clásica Ley de Murphy de “al final, la culpa la tendrán los de sistemas“.

Las computadoras, internet y la web podrán parecer herramientas superpoderosas de última tecnología, pero sirven para satisfacer una de las necesidades más básicas y antiguas de la humanidad: la comunicación. Como tal, la web fue diseñada como un medio de libre expresión, descentralizado y donde cada quien tiene total control sobre el pedazo que le toca. ¿Por qué entonces los usuarios la tratan con superstición? ¿Y por qué los técnicos no hacen algo para desmitificarla, en lugar de enrarecerla más?

Podría escribir muchísimo sobre este tema, pero intentaré abreviar lo que pienso al respecto en dos sugerencias:

  • Sr. informático: practique la humildad, es una cualidad notable en alguien que presta un servicio.
  • Sr. usuario: no tema preguntar, e intente aprender y a ser paciente.

Racismo en la blogósfera

La blogosfera es un lugar bastante agradable. Por este lado de la Web es posible encontrar a muchas de las personas que no se contentan con ser espectadores pasivos y dicen lo que quieren decir, son en general, personas con iniciativa, con inquietudes creativas y con ganas de compartir. Mi tipo de gente.

En un mundo ideal todos serían así, pero no vivimos en un mundo ideal. Checando ModBlog me encontré este mensaje para el autor de un blog en español:

attention u lowly fuckers:

i am the one in charge in this here modblog community, i rule it, it is MY community, i am the master, the leader and every blogger must respect me and obey me and serve me and no complaining especially if i insult the shit out o’ ye all’s blogs, it’s yer own fault for havin’ such a garbage blog. and i advize foreigners not to have modblogs if they are goin’ to speak in their meaningless language that doesnae make any sence , no one could understand the entries so they may stay only if they speak in the meaningful english language, and no complaining aboot this either, it’s my community and i can have only the people i want in it and throw out people that are not welcome. and no swearing at me, doubting and crossing me in any way, you all must respect and answer to me and live through me, is that clear?

Mala redacción y mala leche. Cuando veo las estadísticas sobre la popularidad de George W. Bush me pregunto: ¿en serio alguien en los Estados Unidos ve las cosas como las ve ese tipo? ¿Quién podría votar por él? Bueno, ya encontré uno.

Aun cuando sea solo un troll, comentarios como este no tienen cabida en una comunidad abierta y libre. Ese complejo de protagonismo y de sentirse la última Coca-Cola del desierto parece un mal bastante extendido en la comunidades Web. Realmente no importa si no tienen cerebro, corazón, paciencia o humildad, pero si no pueden aportar nada, entonces no molesten.

Un mundo sin Superman

Christopher Reeve, mundialmente famoso por su papel de Superman, falleció ayer a los 52 años en un hospital de Nueva York víctima de una insuficiencia cardiaca tras haber sufrido el sábado un ataque al corazón en su casa, una dolencia muy común entre los pacientes que sufren parálisis de la espina dorsal. Christopher Reeve, que interpretó en cuatro películas al Hombre de Acero, vivió postrado en una silla de ruedas nueve años tras caerse de un caballo en 1995.

Aunque Supermán ya había “muerto” en los comics a manos de Alan Moore después de la Crisis on Infinite Earths en 1986, recuerdo que el mundo se detuvo por un momento cuando Doomsday mató a Superman -aparentemente de forma definitiva- en 1991.

Hoy pasa algo similar.

Christopher Reeve tuvo la oportunidad de participar -desde su silla de ruedas- en algunos episodios de Smallville, pasando de forma efectiva la estafeta. Como actor, él logró convencer a mucha gente de que un hombre realmente podría volar.

Woke up this morning, what did I see

A big black cloud hanging over me

I switched on the radio and nearly dropped dead

The news was so bad that I fell out of bed

Got to be a Superman to survive

I need you, but I hate to see you this way

If I were Superman then I’d fly you away

The Kinks – (Wish I could fly like) Superman

 

Descance en paz.

A Glimpse of Fate

Vista de la Ciudad de México desde el balcón de mi casa, al amanecer. Al fondo, el volcán Popocatépetl.

¿Empleo o trabajo?

Desde que salí el año pasado de mi empleo en el Instituto Nacional de las Mujeres estuve rebotando de trabajo en trabajo (en uno dure el tiempo record de una semana) antes de aterrizar finalmente en Interplanet. Hacia un buen rato que había escuchado hablar de esta empresa y realmente tenía ganas de establecerme en un empleo por más de un par de meses, y sobre todo de hacer lo que me gusta: programar.

El ambiente de trabajo en Interplanet es excelente: todos por acá son personas entre 25 y 35 años, todos conocen y dominan muy bien su especialidad de trabajo (o es la impresión que dan) y hay un ambiente de auténtica camaradería y hasta un par de geeks. Justo lo que yo estaba buscando.

La cuestión es que, no se si por karma o por destino (duh!) no empecé a programar inmediatamente, sino que me asignaron a la coordinación de un proyecto patrocinado por la empresa: Webmasters México.

Webmasters México -o WM para abreviar- empezó como un servicio de directorio para profesionistas de Internet, y que más tarde evolucionó en una pequeña comunidad de desarrolladores, diseñadores y administradores de sistemas con un foro basado en correo electrónico. Como parte de Webmasters México me he dedicado los últimos seis meses a promocionarlo, darlo a conocer, dar conferencias, conseguir patrocinios, entre otras actividades. Es un trabajo muy noble que me da muchas satisfacciones y permite ayudar a los que se van iniciando en el backstage de la Web. Muchas personas como Tere Chacón, Diego Herrera, Miguel Angel Flores o Javier Rodríguez se han unido a la comunidad y su colaboración merecería un post aparte (¡o varios!) para describirlo y agradecerlo en su totalidad. Hay grandes planes y creo que vamos por buen camino.

Sin embargo, me sentía un poco separado del resto de mis compañeros de trabajo: nadie parecía saber que era lo que yo estaba haciendo o por qué, y yo no me involucraba en los proyectos de los demás. Así que tomé una decisión: voy a ayudar a que Interplanet sea no solo la mejor empresa en su ramo, sino el líder de mercado. Quiero que la empresa en la que trabajo se convierta en el Yahoo! o en el Google mexicano, y lo mejor de todo es que la mitad del trabajo ya está hecho: hay gente muy inteligente y emprendedora por acá.

El día de ayer platiqué con Antonio Quirarte, mi jefe, y le hice un par de propuestas: un plan de capacitación continua (o me voy a poner a dar cursos) y la instalación de un sistema de blogs interno para documentar nuestro trabajo (entre muchos otros beneficios). Toño aceptó de muy buena gana mis ideas y ya las empezamos a poner en marcha. Personalmente no creo que haya algo más gratificante que el hecho de que alguien más le haga caso a las ideas propias.

Si es cierto lo que dicen de que “el trabajo es tan feo que te pagan por hacerlo“, entonces hace un buen rato que yo no tengo trabajo. Mi empleo es tan cool que lo haría gratis si no necesitara dinero para vivir y esas cosas.

Aclaro: mi posición en Interplanet y en Webmasters México son cosas separadas. La gran ventaja que tengo es que estoy en una situación en las que se complementan de la mejor manera posible.

Se siente bien tener un sentido de dirección, aunque sea a mediano plazo. ¡A trabajar!

Pantone para la Web

Hace un año me encontraba desarrollando un DVD interactivo para Nestlé en Pixart, y me pidieron que me encargara del diseño gráfico y de agregarle música. Ahora, todas las personas que me conocen lo saben: yo soy ingeniero, no diseñador. La única manera de obligarme a diseñar es amenazando mi vida. Con la música no hay problema, pero para ponerme en el canal gráfico necesito mucha nicotina y mucho chocolate (y la cuota normal de Doritos).

Para empeorar las cosas, Nestlé quería que utilizaramos los colores de su carisisísimo manual de diseño corporativo. El problema es que todas las aplicaciones de color venían especificados en códigos de Pantone, no en RGB. Y en la máquina que yo tenía asignada no tenía ni Photoshop ni Fireworks. Yo tenía que sacar las equivalencias en la maquina de alguno de los diseñadores, que por lo general estaban muy ocupados como para prestarme sus computadoras.

En esa misma época me encontraba estudiando la nueva especificación de objetos de ActionScript 2.0 de Macromedia Flash, y como buen ingeniero, escribí una pequeña aplicación en Flash para convertir colores Pantone a RGB. Lo interesante es lo que pasó después.

pantone2rgb-1

Le dediqué un par de fines de semana más a la aplicación que llamé Pantone2RGB para pulirla y documentarla y después me olvidé de ella, hasta hace unos cuantos meses en que misteriosamente apareció publicada en un par de sitios de shareware: Softtonic.com y ABC Datos. Al poco tiempo me empezaron a llegar correos con preguntas, sugerencias y agradecimientos de todas partes: de Argentina, México y España entre otros e incluso ligas en la blogósfera –¡gracias, Tere!– . Nada mal para algo que solo era un ejercicio de programación.

Recientemente durante un respaldo de Mike (My Computer) y gracias a un exceso de cafeína y confianza en mismo, perdí el archivo fuente de Pantone2RGB. Debido a que tengo nuevas inquietudes sobre el algoritmo original, me he propuesto escribir una nueva versión -en cuanto tenga un poco más de tiempo-, por lo que agradeceré muchísimo sugerencias, comentarios, críticas y peticiones para mejorarla, o por lo menos que la comenten en los sitios de shareware para elevar su ratting.

Por lo pronto, dejo un enlace permanente en la barra lateral de este blog -a la izquierda, ¡izquierda!– junto con otras aplicaciones en las que he estado trabajando (y de las que escribiré en algún otro momento) que son gratis como el aire y listas para usarse sin cargos extra. Disfrútenlas.

A donde vamos no necesitamos caminos

Es algo muy curioso platicar con una persona de más de 50 años, da la impresión de que han experimentado en persona la mayor parte de los acontecimientos importantes del último siglo: la aparición de la televisión, el aterrizaje en la Luna, los cassettes y posteriormente los CDs y los DVDs, los teléfonos inalámbricos y celulares, el sustituto para el azucar y la paradójica crema en polvo para café, las computadoras y el Internet, por mencionar solo algunos. Casi podriamos creer que ya estamos viviendo en el futuro escuchando historias de como era el mundo hace solo 40 años.

Pero el mundo no se detiene: solo en este año la humanidad ha logrado tres grandes hazañas que nos llevan más allá todavía de lo que creíamos haber logrado:

  • La exploración de la superficie de Marte con los rovers Spirit y Opportunity y la sonda Mars Global Surveyor. La NASA no solo ha logrado poner pies y ojos en el suelo marciano, sino también manos y herramientas que diariamente envian a científicos en todo el planeta imágenes e información geográfica, geológica y topológica del planeta rojo casi en tiempo real desde hace más de siete meses. Finalmente sabemos -aunque sea de forma remota- cómo se ve Marte desde su superficie.
  • La colocación de la sonda Cassini-Huygens como un satélite artificial de Saturno. Gracias a este enorme logro de la NASA y la Agencia Espacial Europea podemos recibir imágenes e información muy variada sobre la composición y comportamiento de Saturno y sus lunas desde una distancia menor a la que se encuentran los famosos anillos, con una calidad de detalle muy superior a la que podriamos tener incluso con el telescopio Hubble. Dentro de un par de meses el explorador Cassini lanzará una sonda a Titán -el mayor satélite de Saturno- para poder hacer análisis del mismo desde dentro de su atmósfera.
  • El día de ayer la espacio-nave SpaceShipOne de Scaled Composites ganó el premio Ansari X ofrecido por los pioneros de la navegación espacial al lograr hacer dos viajes sub-orbitales en menos de catorce días con capital privado, abriendo de esta manera la puerta al público civil el turismo espacial sin gravedad a más de 100 kilómetros de la superficie terrestre. Parece increíble que a poco más de cien años que los hermanos Wright inventaron el primer aeroplano ya estemos conquistando la barrera con el espacio.

Por supuesto, hay quienes todavia necesitamos un sirviente robot en nuestras casas y un auto volador para sentirnos totalmente en el futuro que la ciencia ficción nos había prometido, aunque ciertamente cada vez nos acercamos más, un paso a la vez.

Claro que para dar pasos son necesarios los caminos, aunque como sabiamente diría el Doc Brown de Back to the Future: “¿Caminos? A donde vamos no necesitamos caminos“. Cada día esto es más cierto.

El otro Book of Fate

El nombre de este blog, ‘The Book of Fate‘ es obviamente un juego de palabras haciendo referencia al apodo ‘Fate‘ que mi alegre compadre Gilberto Chavez a.k.a ‘Niteboy‘ y otros amigos me adjudicaron hace algunos años (la historia completa es bastante más larga y complicada), pero es muy difícil ser original en estos días.

Resulta que Napoleón tuvo un libro con el mismo nombre: Napoleon’s Book of Fate.

Más que un libro era un manuscrito en papiro, encontrado -según dice la historia- por M. Sonnini en una de las Tumbas Reales cerca del Monte Libicus en el Alto Egipto, y traducido para el entonces Cónsul de Francia Napoleón Bonaparte al alemán para mantener su contenido en secreto. Se dice que dicho manuscrito es un oráculo muy exacto sobre la vida futura de la persona que lo utiliza, escrito por no menos que Hermes Trimegistro, quien lo recibió directamente del dios egipcio Osiris.

La historia alrededor de dicho manuscrito, entonces llamado ‘El Manuscrito de los designios de Osiris para los Hombres’, cuenta que Napoleón utilizó sus designios para convertirse en Emperador de Francia y que lo consultaba de forma regular antes de aventurarse en alguna campaña militar o para saber quienes eran sus enemigos. Este mismo manuscrito que relataría a Napoleón su eventual derrota, fue encontrado abandonado en el campamento francés tras la derrota del ejercito imperial por el ejército británico en Leipzig, en 1813.

El rebautizado ‘Libro del Destino’ fue traducido al inglés por H. Kirchenhoffer, y desde entonces entró al catálogo de chucherías para predecir el futuro y la fortuna, junto con el Tarot, la Ouija y el I-Ching. Su funcionamiento es muy sencillo:

Primero se escoge una pregunta de una lista de 32 en el libro. Una vez elegida la pregunta, se trazan sobre un circulo en el suelo que contenga representaciones de los doce signos zodiacales cinco filas de marcas verticales de la forma ‘|||||||||||||||||’ utilizando la sangre de un animal inmolado o de una virgen sacrificada a los dioses, aunque también funciona si se hace con un lápiz sobre una hoja de papel. Cada una de las hileras debe tener forzosamente más de doce marcas, pero no se debe de contar ni premeditar la cantidad de líneas a escribir en cada fila, sino que hay que realizar esta tarea totalmente al azar.

Una vez trazadas las filas, se separan las primeras doce marcas y a las restantes se les agrega una estrella a las que cuenten una cantidad impar y con dos a las que cuenten un número par:

Utilizando el patrón de las estrellas, se busca la respuesta que corresponda al mismo patrón en la lista de respuestas del libro. Por ejemplo:

¡Y ya está! Aunque Napoleón aseguraba que este oráculo era muy preciso, por lo general las respuestas que entrega son tan oscuras y crípticas que parecen más propias para gallenas chinas de la suerte.

Hay una versión en línea (basada en Java) del Napoleon’s Book of Fate, aunque una reimpresión del libro puede conseguirse en Amazon por tan solo $2.68 USD.

El mío es gratis. Y nunca le dirá a nadie que hacer con su vida. ¿Se nota la diferencia?